Entrevista

Socorro Heysen Zegarra

Socorro Heysen Zegarra es Superintendente de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones de Perú

Socorro Heysen Zegarra es Superintendente de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones de Perú (SBS) desde agosto de 2016, siendo la primera mujer en ocupar dicho cargo.

Experta en regulación y supervisión de bancos y entidades microfinancieras. Se ha desempeñado en instituciones públicas y organismos financieros internacionales, ocupando cargos de alto nivel en el Banco Central de Reserva de Perú como Sub-Gerente de Sector Monetario, en la Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones (SBS) como Superintendente Adjunta de Bancos y en el Fondo Monetario Internacional (FMI) como sub-jefe de la División de Regulación y Supervisión Bancaria.

Ha participado en Directorios de la Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores del Perú (ahora Superintendencia del Mercado de Valores de Perú) y de la Asociación de Supervisores Bancarios de las Américas (ASBA). Además, resalta su labor como consultora del FMI y del Banco Mundial en diferentes países.

Antes de asumir el cargo como Superintendente, fue gerente general adjunta de Estudios Económicos de Financiera Confianza, entidad que forma parte de la Fundación de Microfinanzas BBVA.

Es economista  de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y cuenta con una maestría en Economía en la Universidad de California (UCLA).

1.  A lo largo de su carrera ha desempeñado diferentes cargos en instituciones públicas, privadas y distintos organismos financieros internacionales que le han permitido observar y supervisar la dinámica de los bancos y entidades microfinancieras ¿Cuál es su apreciación sobre la evolución del sector microfinanciero durante las últimas tres décadas? ¿Y cómo han contribuido a ello las instituciones latinoamericanas de microfinanzas en particular?

La evolución de las microfinanzas ha sido muy dinámica. Desde los años ochenta, cuando aparecieron las primeras iniciativas de microfinanzas reguladas, hasta el día de hoy, en que contamos con un sector microfinanciero maduro, competitivo y referente a nivel mundial. Latinoamérica, y en particular Perú, ha sido uno de los pioneros en este desarrollo.

En los primeros años observamos el ingreso de instituciones microfinancieras a un mercado que se encontraba desatendido por la banca tradicional (las pequeñas y microempresas), lo que demandó los primeros esfuerzos por diseñar tecnologías crediticias apropiadas para este segmento, en el marco de una regulación que también fue evolucionando para acompañar este desarrollo. Posteriormente, al evidenciarse la rentabilidad de las microfinanzas, el sector tuvo que hacer frente a la competencia de bancos y otras entidades financieras que ingresaron al segmento objetivo. Actualmente, el proceso de consolidación del sector microfinanciero está contribuyendo al fortalecimiento de los modelos de negocio exitosos y generando eficiencias operativas (mayores escalas).

2.  Actualmente se desempeña como Superintendente de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones de Perú ¿Cuáles considera que son los principales retos a los que se enfrentan las instituciones de microfinanzas?

En un contexto de competencia creciente y menores tasas de crecimiento de la economía, las instituciones microfinancieras deben estar en capacidad de hacer frente a diversos retos para lograr su sostenibilidad. La lista es amplia. Empecemos mencionando la necesidad de gestionar los márgenes financieros ante la tendencia decreciente del rendimiento de la cartera de créditos.

A ello se suman: brindar valor agregado en sus productos financieros para fidelizar a sus usuarios, que ahora están más informados y demandan servicios de mayor calidad (gestión basada en la calidad de servicio al cliente); desarrollar estrategias de financiamiento más eficientes y estables; lograr estrategias de mejora en la eficiencia operativa, a través de inversiones rentables en tecnología e infraestructura, para reducir costos operativos sin sacrificar la gestión del riesgo; y, contar con estrategias y procesos sólidos que aseguren la contratación, capacitación y retención de recursos humanos profesionales, especializados, comprometidos e íntegros.

Finalmente, deben cumplir con una regulación más integral de la SBS, que busca fortalecer los estándares de gobierno corporativo, gestión de riesgos y conducta de mercado.

3.  ¿Cuáles serían los puntos fundamentales que debería abordar una legislación microfinanciera propia para un desarrollo sostenible del sector?

A lo largo de los años hemos venido trabajando una legislación que favorezca el desarrollo del sistema financiero y de las microfinanzas. Así, contamos con un marco regulatorio adecuado a los estándares internacionales de supervisión bancaria, complementado por un conjunto de normas especializadas para las microfinanzas. Se ha establecido una definición clara del microcrédito para su supervisión, independiente del tipo de institución que lo otorga. Contamos con una regulación que fomenta la gestión integral de riesgos y las mejores prácticas en gobierno corporativo, guardando proporcionalidad al tamaño de la entidad y al tipo y complejidad de sus operaciones. Nuestra regulación facilita el establecimiento de canales de atención ligeros, como los cajeros corresponsales, que contribuyen mucho en la inclusión financiera. Además, existe libertad para la determinación de precios, pero con exigencias de transparencia de información y cautelando la protección de los usuarios.

También tenemos una Central de Riesgos con información completa, que permite que las entidades gestionen sus riesgos y que los deudores cuiden su calificación crediticia. Para esto último, diseñamos una aplicación que permite a los deudores consultar gratuitamente su calificación crediticia y ser alertados de cambios. Por esta aplicación, la SBS recibió el premio de Buenas Prácticas en Gestión Pública 2017 que otorga la organización Ciudadanos al Día.

Todo esto ha permitido que, por nueve años consecutivos, Perú ocupe el primer lugar en el ranking de mejor entorno para las microfinanzas. No obstante, tenemos mucho camino por recorrer y son tres los campos en los que vamos a trabajar.

Primero, en el campo prudencial buscamos modernizar nuestra regulación de calificación de deudores y provisiones, con miras a que las provisiones requeridas reflejen mejor las pérdidas esperadas de los distintos tipos de crédito. Segundo, en el campo de la conducta de mercado tenemos una meta ambiciosa: lograr un comportamiento más responsable, con trato justo, información adecuada y transparente para los clientes de las empresas supervisadas. Para eso hemos emitido nuevas regulaciones de gobierno corporativo y de conducta de mercado, que establecen que la conducta de una entidad, respecto de sus usuarios, es responsabilidad de toda la organización. Tercero, necesitamos establecer un marco que favorezca la innovación, aunque siempre cuidando los riesgos. En un entorno muy competitivo, como el actual, es deseable que las entidades incorporen a clientes nuevos, a quienes no han podido llegar con los modelos de negocio actuales. Para ello, necesitan innovar y nosotros trabajaremos en facilitar esa innovación.

4. ¿Qué medidas deberían adoptar las entidades del sector financiero para apoyar a las personas más vulnerables?

Más que de las entidades financieras, el apoyo a los grupos vulnerables es una labor del Estado, a través de las políticas de inclusión financiera. Con esa finalidad, el Perú cuenta con una Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), como un reconocimiento de la importancia que han cobrado las políticas de esta naturaleza como herramientas que promueven la inclusión social y el desarrollo económico del país. La SBS participó muy activamente en su diseño y contribuye en su implementación desde que fuera lanzada en el año 2015.

En el contexto en que el Estado cumple un rol esencial, para crear un entorno propicio a la inclusión financiera, el rol de las entidades financieras es implementar estrategias y modelos de negocio inclusivos y responsables, que permitan el acceso y uso de los servicios financieros a las poblaciones vulnerables. Para ello, deben trabajar  intensamente en comprender lo que necesitan esas poblaciones, y ofrecerles productos y servicios útiles; así como implementar políticas que resulten en un trato respetuoso, justo y responsable para con todos los ciudadanos.

5. Actualmente la FMBBVA atiende a casi dos millones de personas en América Latina de los cuales el 77% son personas vulnerables y el 60% mujeres que han conseguido mejorar  su calidad  de  vida, la educación  de sus hijos y su desarrollo. ¿Considera usted que las microfinanzas son un instrumento útil para empoderar a la mujer y facilitar su desarrollo socioeconómico? ¿Qué intervenciones serían necesarias para ofrecer a las mujeres mayor acceso al sector financiero?

Definitivamente. Al darles acceso a un ahorro seguro, las entidades financieras contribuyen a mejorar la calidad de vida de la mujer y su familia, suavizando la variabilidad de sus ingresos y posibilitando la compra de activos y bienes duraderos. Por su parte, el microcrédito, cuando se hace de manera responsable, tiene el potencial de darles la oportunidad de desarrollar un negocio productivo, que genere ingresos suficientes para pagar el crédito y para otorgarles independencia económica. Al hacer esto, también mejora su confianza y autoestima y las empodera para emprender otros objetivos. Por último, los seguros permiten que las familias gestionen mejor sus riesgos, enfrentando eventos negativos, como el Fenómeno de El Niño, una enfermedad o el desempleo, con menor impacto en el consumo corriente de la familia.

La experiencia de la FMBBVA, con las microfinanzas responsables, es muestra de ello. Quiero enfatizar la palabra responsable; es decir, poniendo a los clientes en primer lugar. Ya que las microfinanzas no responsables pueden ser dañinas. Pueden afectar negativamente la calidad de vida y llevar a la exclusión del sistema financiero.

Y, apoyar a la mujer es socialmente rentable. Diversos estudios han mostrado que ellas utilizan sus ingresos, principalmente, para solventar los gastos de su hogar y/o hijos, lo cual redunda en un mayor bienestar de la familia y de la sociedad en su conjunto.

6.  Usted ha sido la primera mujer en ser designada como Superintendente de Banca, Seguros y AFP de Perú. ¿Considera que las políticas públicas de los Estados de América Latina están impulsando el desarrollo profesional de las mujeres? ¿Cree que está cambiando la mentalidad en las empresas y en la sociedad en general?

La presencia de mujeres en cargos de dirección en el sector público como privado es todavía notoriamente baja, pero es mayor que hace una década. Eso prueba que estamos avanzando, a un ritmo que quizá debería ser mayor. Las reformas sociales, como la educativa, van a contribuir a acelerar ese avance en el largo plazo. De momento, lo que observamos es un gran empuje social hacia el cambio, hacia la igualdad, la libertad y el respeto de los derechos de todos. Creo que esa gran fuerza social de cambio también va a generar demandas por políticas mas inclusivas, que impulsen el desarrollo profesional de las mujeres.

7.  En su opinión, ¿cuáles considera que son las mayores fortalezas y debilidades de las microfinanzas y con qué medidas se puede reforzar su impacto?

Entre las fortalezas podemos mencionar la especialización de la tecnología crediticia; una oferta crediticia única o con importante presencia en zonas con oportunidades de bancarización; una reducida concentración de los principales deudores; y, un mercado atractivo para inversionistas externos con fines de lucro o sociales. Entre las debilidades, identificamos la baja penetración en las zonas rurales debido a los altos costos operativos (geografía peruana y dispersión poblacional); la existencia de empresas informales o no supervisadas que compiten directamente con las entidades microfinancieras, otorgando financiamiento al mercado objetivo (pequeñas y microempresas); y, la insuficiente innovación en modelos de negocio para adaptarse al nuevo entorno competitivo.

Con la finalidad de superar estas debilidades siempre estamos trabajando en iniciativas que contribuyan a una mayor solidez e integridad del sistema financiero en general. Así, ya tenemos la Ley N°30607, que modifica y fortalece el funcionamiento de las Cajas Municipales de Ahorro y Crédito (CMAC), y el nuevo reglamento de Gobierno Corporativo y Gestión de Integral de Riesgos. A estas debe sumarse la nueva ley de Cooperativas de Ahorro y Crédito.

También estamos tomando acciones para mejorar la eficiencia operativa y aprovechar sinergias, lo que permitirá la consolidación del sistema financiero; y, estamos muy activos en las coordinaciones multisectoriales para promover el mayor alcance de la educación financiera y la implementación de diversas acciones para mejorar la inclusión financiera y el uso de medios de pago digitales.

8.  Recientemente ha sido aprobada en Perú la Ley para el fortalecimiento de las CMAC,  la cual persigue fortalecer el gobierno corporativo en dichas entidades, ¿Qué efecto se busca con el impulso en la aplicación de buenas prácticas de gobierno corporativo en el sector microfinanciero?

Efectivamente, uno de los objetivos principales de la Ley N°30607 es fortalecer el gobierno corporativo de las CMAC, de tal manera que puedan competir en igualdad de condiciones con las entidades financieras privadas y atraer a nuevos inversionistas.

En esta materia se han establecido, claramente, los roles de la junta general de accionistas y del directorio, de manera similar a los roles ya vigentes para entidades financieras privadas. También se permite que los accionistas minoritarios tengan representantes en el directorio a partir de contar con el 7.5% del accionariado, lo que abre la posibilidad de que organismos internacionales u otras instituciones puedan participar en el capital de las CMAC. Además, se ha homogenizado a tres años el plazo por el cual son elegidos los directores, con lo cual un director tendrá la oportunidad de tener un horizonte de tiempo más largo para el conocimiento de la entidad y su capacidad de aporte.

Esta Ley ha coincidido con la emisión de los nuevos reglamentos de gobierno corporativo y de conducta de mercado. Estamos claramente encaminados en una dirección que busca establecer, en todo el sistema financiero, prácticas de gobierno corporativo y de conducta del primer mundo. Esto es parte del esfuerzo por ser miembro de la OECD, pero también del esfuerzo por brindar a los peruanos un sistema financiero sólido, íntegro e inclusivo, que apoye al desarrollo nacional.

9.  ¿Cómo ha sido su experiencia como Superintendente de Banca, Seguros y AFP en este primer año? ¿Cuál es el logro más importante que le gustaría alcanzar en su paso por la Superintendencia?

Es difícil elegir solo un logro. Creo que se necesitan muchas acciones de regulación y supervisión, y también acciones para una mejor gestión al interior de la SBS, para acercarnos al objetivo principal, que es que los peruanos tengamos un sistema financiero sólido, íntegro e inclusivo, y que ayude a mejorar su calidad de vida. Para ello, necesitamos una Superintendencia eficiente y consciente de su importancia para el desarrollo nacional; y, necesitamos una regulación y supervisión que cree un entorno propicio para el desarrollo sostenible del sistema financiero.

10.  ¿Un libro y un viaje que recomendaría?

Con mi sesgo de economista, recomiendo “La economia del bien común” de Jean Tirole. Es un libro  que pueden leer tanto economistas como no economistas, para entender varios dilemas de política pública. Explica muy bien la complementariedad entre el mercado y el Estado, dejando claro que para que los mercados funcionen bien, el Estado debe funcionar bien.

El Perú tiene lugares maravillosos fuera de las rutas frecuentadas. Por ejemplo, el año pasado en un viaje a Ayacucho y Andahuaylas, descubrí Vischongo, un pueblito encantador a dos horas de Ayacucho, con gente extraordinaria, bellos paisajes como Titankayoc, un gran bosque de puyas de Raimondi y un gran potencial de desarrollo turístico. El asfaltado de la carretera ha reducido el tiempo de viaje entre Ayacucho y Vischongo, aunque falta mejorar la conectividad de telecomunicaciones para facilitar su inclusión financiera.