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Guía para la acción empresarial en los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible, GRI y UN Global Compact

El Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD), en colaboración con el GRI y UN Global Compact ha elaborado una guía dirigida a las compañías en las que se establecen las pautas necesarias para alinear sus estrategias empresariales con los ODS y medir el impacto que aquellas producen sobre estos objetivos.

La denominada “Brújula de los ODS” explica la manera en que los ODS afectan a los negocios empresariales y ofrece herramientas para hacer de la sostenibilidad el centro de la estrategia empresarial. De esta forma, el SDG Compas pretende guiar a las empresas –multinacionales, pequeñas y medianas- sobre cómo alinear sus estrategias y gestionar su contribución a los ODS.

La Guía presenta cinco pasos que ayudan a las empresas a maximizar su contribución y recaen sobre la responsabilidad de aquellas en cuanto al cumplimiento de la legislación pertinente, el respeto de los estándares internacionales mínimos y la priorización de la solución de los impactos negativos prestando especial atención a aquellos que inciden sobre derechos humanos.

En primer lugar la Guía informa someramente sobre los ODS. En este sentido destaca la llamada que hacen a las empresas de todo el mundo para promover el desarrollo sostenible y reducir sus impactos negativos. La consecución de los ODS, requiere un esfuerzo global y la acción coordinada entre todo tipo de actores: gobiernos, empresas y sociedad civil revistiendo una gran importancia en el ámbito empresarial puesto que permiten reducir los impactos negativos y maximizar los positivos, controlar riesgos, anticiparse a las demandas de clientes e incluso posicionarse en mercados emergentes. Es más, tal y como se afirma en la Guía, los ODS pueden ser utilizados como marco genérico en el que encuadrar las estrategias y metas empresariales, de modo que se puedan obtener beneficios como la identificación de oportunidades de negocio, la mejora del valor de la sostenibilidad empresarial, el fortalecimiento de las relaciones con las partes interesadas, la estabilidad del mercado y el uso de un lenguaje común que permita compartir un mismo propósito.

En segundo lugar, es necesario definir una serie de prioridades puesto que no todos los ODS tienen la misma importancia para las empresas. Por ello, elaborar un proceso de mapeo en el que se identifiquen las áreas de impacto es indispensable. En este proceso las empresas deberán seleccionar los indicadores adecuados en cuanto a la evaluación de impacto y recolectar datos para cada uno de aquellos.

A continuación, y en base a los resultados de la evaluación de impacto junto con la priorización de los ODS, han de fijarse unos objetivos medibles, específicos y limitados en el tiempo.

La Guía destaca que es fundamental integrar la sostenibilidad en la actividad principal del negocio e incluir metas para llevar a cabo los objetivos previamente fijados. Asimismo reconoce como punto clave la participación en alianzas para abordar eficazmente los temas de sostenibilidad ya que no pueden gestionarse de manera aislada.

Por último la Guía recomienda comunicar el progreso que se va logrando en cuanto a los ODS. En este sentido, recuerda la meta 12.6 de los ODS según la cual, se requiere a los gobiernos para que favorezcan que las empresas adopten prácticas sostenibles e incorporen información sobre la sostenibilidad en los documentos legales y regulatorios.