entrevista

Timothy D. Adams, presidente y CEO del Institute of International Finance

La Fundación Microfinanzas BBVA está liderando los esfuerzos para adaptar la industria a las mejores prácticas de gobierno, y el IIF se compromete a apoyar dichos esfuerzos

Timothy Adams  (31 de octubre de 1961, EEUU) es el Presidente y CEO del Institute of International Finance (IIF) desde enero de 2013.

Antes de formar parte del IIF fue Director General en la firma auditora The Lindsey Group y, anteriormente, fue Subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales, actuando como punto de contacto con la Administración para tratar sobre las cuestiones financieras internacionales, las políticas de tipo de cambio, las reuniones del G-7 y asuntos relacionados con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Antes de asumir el cargo como Subsecretario, fue Jefe de Gabinete de los Secretarios de Estado Paul O’Neill y John Snow. También trabajó en la Oficina de Desarrollo de Políticas bajo el mandato del Presidente George Bush.

El Sr. Adams tiene un B. S. en Finanzas y una Maestría en Administración Pública. Máster en Relaciones Internacionales por la Universidad de Kentucky.

1. Como Presidente y CEO del Institute of International Finance (IIF), ¿cuáles considera que son los mayores desafíos a los que se enfrenta el sector financiero?

El mayor reto al que se enfrentan nuestros miembros es el incremento significativo en la regulación que supone un elevado coste para las entidades financieras, en un momento en el que las economías de todo el mundo necesitan desesperadamente servicios bancarios y financieros. Desde la crisis financiera, las instituciones financieras se han gastado miles de millones en el cumplimiento de las normas, en reducir el riesgo de sus balances y en hacer la industria más segura, fuerte y robusta, pero también algunas entidades se han retirado del mercado debido a su mayor aversión al riesgo y al control regulatorio, privando así a algunos países de los tan necesarios servicios bancarios.

El auge de la tecnología y la innovación financiera tendrán también un papel importante en la transformación del sector financiero, haciendo que la banca sea más fácil, rápida y barata. El uso de la tecnología en la industria permitirá ofrecer servicios bancarios a los 2 mil millones de personas en todo el mundo que actualmente no tienen cuentas bancarias, y también harán surgir nuevas preguntas que deberán ser abordadas con la colaboración de los reguladores y legisladores.

 

2. Actualmente, usted es consejero del Center for Global Development, siendo una de sus iniciativas la “Latin America Initiative”, que presenta recomendaciones a los diseñadores de políticas públicas en Latinoamérica, así como a los países desarrollados y organizaciones multilaterales, para que apoyen los esfuerzos de la región hacia la industrialización y la prosperidad común. ¿Cuáles son los ejes fundamentales en los que se apoya?

En las últimas dos décadas, América Latina ha logrado grandes avances en materia de política macroeconómica. No obstante, sigue existiendo un desafío importante: la distribución de los ingresos. Creemos que la oferta de oportunidades financieras y tecnológicas para las pequeñas y medianas empresas, así como la profundización en la inclusión financiera, es fundamental para permitir que los sectores más desfavorecidos puedan aprovecharse de los beneficios de la estabilidad macroeconómica y de un mayor crecimiento económico.

El objetivo de la iniciativa es realizar recomendaciones a los diseñadores de políticas públicas en América Latina, así como en países desarrollados y organizaciones multilaterales, para que apoyen los esfuerzos de la región, y así avanzar en su desarrollo y alcanzar una prosperidad compartida.

 

3. Desde que se puso en marcha esta iniciativa, ¿qué avances destacaría y qué metas quedarían por alcanzar?

Un hito específico que podría destacar es el informe Financial Regulations for Improving Financial Inclusion, recientemente publicado. El informe aborda las maneras en las que la regulación financiera podría ser mejor diseñada en aras de promover la inclusión financiera. El documento distingue tres principios comúnmente utilizados para guiar las alternativas reglamentarias:

  • Regulación similar para funciones similares;
  • Regulación basada en el riesgo, y
  • Equilibrio entre la regulación ex-ante y ex-post.

Basándose en estos principios, el informe realiza recomendaciones específicas en tres áreas regulatorias distintas: política de competencia, marco de igualdad y reglas de KYC (Know Your Customer -Conoce a tu cliente).

 

4. Uno de los objetivos de la Revista Progreso es apoyar al sector microfinanciero con el fin de que se desarrolle un marco jurídico y regulatorio específico para las microfinanzas y diferenciado de la industria financiera tradicional. ¿Considera usted que hay suficiente concienciación por parte de los principales actores sobre la necesidad de una regulación propia?    

Es importante que el marco regulatorio de la industria microfinanciera se adapte suficientemente al tamaño, a los riesgos y a otras características específicas de las instituciones, asegurándose de que son resistentes y estables, y de que pueden proporcionar los servicios para los que han sido constituidas.

Como industria, debemos colaborar con los reguladores para asegurar que las instituciones de microfinanzas sigan sirviendo a la llamada “base de la pirámide”-personas de bajos ingresos y poblaciones sin servicios bancarios en economías emergentes-, al mismo tiempo que proporcionan una suficiente protección a sus clientes. Hoy en día, las microfinanzas ya no son solo microcréditos, sino una amplia gama de productos que toda persona necesita para prosperar: pagos, ahorros, créditos, seguros, e incluso pensiones.

#

Timothy D. Adams President and CEO of the Institute of International Finance

 

5. En su opinión, ¿las microfinanzas son una herramienta útil para aliviar la pobreza y mejorar las condiciones de vida de los sectores vulnerables? ¿Cuáles considera que son las mayores fortalezas y debilidades de las microfinanzas y cómo se podría mejorar su impacto?

Las microfinanzas son un instrumento muy poderoso para combatir la pobreza. Alcanza a más de 200 millones de personas en todo el mundo y es una herramienta esencial para mejorar las condiciones de vida de los más pobres. El acceso a los servicios financieros a través de créditos, depósitos o pagos, ha ayudado a reducir la pobreza y ha permitido a las personas pobres generar activos, aumentar sus ingresos y reducir su vulnerabilidad al estrés económico. A nivel mundial, se calcula que el sector de las microfinanzas cuenta con un saldo vivo de entre 60 y 100 mil millones de dólares en microcréditos. Durante los últimos años, ha experimentado una evolución vertiginosa en la que las entidades pioneras han logrado tasas de crecimiento anual en torno al 20%.

El IIF, junto con el Centro para la Inclusión Financiera, dio a conocer el pasado 7 de julio, un informe que aborda el importante papel de la industria en sus esfuerzos de inclusión financiera, durante la pasada década. Las microfinanzas son solo una parte de un esfuerzo mayor, pero entidades como la Fundación Microfinanzas BBVA en América Latina, BRAC en Bangladesh o HBL en Pakistán son ejemplos de formas sostenibles para ayudar a los microempresarios a salir de la pobreza.

El principal desafío en el sector microfinanciero sería mejorar la tecnología existente y, por tanto, la escala de los esfuerzos y la cartera de clientes. Espero que la aplicación a gran escala de esta tecnología mejorada reformule el modelo de negocio de la industria microfinanciera, de forma que disminuya los costos, pasando estos ahorros a los clientes. Otro objetivo de mejora podría ser la coordinación entre las agencias de crédito y de intercambio de datos.

 

6. El 61% de los clientes del Grupo de la Fundación Microfinanzas BBVA son mujeres que han conseguido mejorar su calidad de vida, la educación de sus hijos y su desarrollo. ¿Considera usted que las microfinanzas son adecuadas para empoderar a la mujer y facilitar su desarrollo socioeconómico?

Algunas estadísticas de las Naciones Unidas han evidenciado que las mujeres representan la mayoría más abrumadora de pobres en todo el mundo y que tienen una tasa de desempleo más alta que los hombres. Sin embargo, como clientes de microfinanzas, las mujeres tienen más probabilidades de pagar sus préstamos de forma puntual y son menos propensas a incumplir los plazos. Por ello, las microfinanzas son una herramienta fundamental para empoderar a las mujeres y ayudar a mejorar sus comunidades locales de una forma directa.

 

7. En los últimos años se han conseguido avances en el desarrollo de un marco jurídico favorable para la inclusión financiera, que incentiva el diseño de productos financieros accesibles y adecuados para los sectores de población tradicionalmente excluidos. No obstante, las estadísticas evidencian que existe un escaso uso de los mismos. ¿Cuál considera que es el motivo principal? ¿Qué medidas recomendaría para fomentarlo?

Es importante tener en cuenta las diferencias entre ser cliente de una entidad de microfinanzas y ser cliente de una institución financiera tradicional. Las instituciones de microfinanzas gestionan sus carteras en comunidades que posiblemente no tienen los sistemas necesarios para garantizar el desarrollo de los marcos legales correspondientes, por lo que se produce una demora en el despliegue de nuevos productos de microfinanzas.

 

8. El Grupo de la Fundación Microfinanzas BBVA está comprometido con el buen gobierno corporativo y la formalización del sector de las microfinanzas. ¿Considera que una regulación prudencial que promueva la transparencia y buenas prácticas sirve para incentivar un desarrollo económico y social sostenible a largo plazo?

Para que los esfuerzos de inclusión financiera sigan teniendo éxito, incluso en el ámbito de las microfinanzas, es necesario que exista una suficiente supervisión de las entidades, transparencia y buenas prácticas de gobernanza. Estos tres elementos son esenciales para que las entidades microfinancieras sean fuertes y resistentes en el largo plazo. Algunos buenos ejemplos los encontramos en la India, Colombia, Perú, Bangladesh, y en otros países de mercados emergentes en los últimos años.

De acuerdo con el IFC, las microfinanzas acceden solamente al 20% de su mercado potencial y, aunque han recorrido un largo camino, todavía deben mejorar para alcanzar todo su potencial.

 

9. En este y otros números de Progreso, hemos publicado novedosas iniciativas de gobierno corporativo en países emergentes como Sudáfrica, Nigeria, Kenia o Etiopía, que promueven la adopción de los últimos estándares internacionales ¿Qué impacto considera que podrían tener? ¿Qué desafíos podrían suponer para las industrias, sociedades y otros grupos de interés?

El gobierno corporativo para las instituciones de microfinanzas es fundamental para su éxito. En el pasado, fue uno de los principales obstáculos y, hoy en día, todavía existen entidades de microfinanzas que no tienen estructuras de gobierno corporativo claras, transparentes y sólidas, lo que supone un gran riesgo para la industria en su conjunto.

Avanzar en la normalización en temas de gobernabilidad, introducir controles adecuados y una mayor transparencia, dará lugar a un sector microfinanciero más sano y aumentará la protección al consumidor. Iniciativas como las de la Fundación Microfinanzas BBVA están liderando los esfuerzos para adaptar la industria a las mejores prácticas de gobierno, y el IIF se compromete a apoyar dichos esfuerzos.

Últimos Tweets